Canción de carretera
Tú y yo podríamos ser una canción de Sabina, una de sus estrofas con olor a azahar y dolor de estómago rajado por los celos. Quizá, podríamos convertirnos en esa estrella que aún no ha sido descubierta por ningún astrónomo; con la belleza del brillo de la lejanía pero con el peligro de colisionar con la tierra. No, quizá fuera mejor adquirir el aura de esa alma que ha dejado su cuerpo y sonríe por una nueva oportunidad. Pero lo que somos y ya sabemos, es que a estas alturas, nos hemos soltado de la mano, con la única realidad que el amor nos ha inmolado a los dos. Tú y yo, quizá fuimos lo que algunos llaman amor verdadero pero acabamos pagando el peaje de una bifurcación en la autopista de la vida.
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